Vamos hacia Báscones de Ojeda mientras mis párpados se desabrochan. Allí vamos Syl, Gorriti y yo, junto a nuestros acompañantes. Tal vez la noticia fuera que a falta de Gorriti (que se quedó con Syl para acompañarla durante todo el maratón), el equipo Trail à Porter al completo, pisó pódium.

Me resulta difícil describir este maratón porque se escapa a todo lo normalmente establecido, se resbala de las normas habituales entre las manos; y para ello pondré dos claros ejemplos. La salida no se da con el típico pistoletazo, sino que Gabriel (el organizador), pone a rodar la marcha al grito clásico y pueril de: “preparados... listos... ¡¡¡ya!!!”, y ale, todos arreando. Otro ejemplo, después de la carrera, y viendo el calor que había cascado, comenzó a flotar la posibilidad de adelantar a las 8 la salida para el año próximo... Gabriel, antes de entregar los trofeos, se puso ante los corredores y nos dijo: bueno, vosotros sois los que corréis, ¿ponemos la salida a las 8 de la mañana para el año que viene? A lo que todos los corredores dijimos que sí.

La carrera en sí es un poco aburrida, pues se dan tres vueltas, una de 9 km y dos de 16 (estas dos últimas exactamente iguales). Los pasos junto al Río son bonitos. La mitad de la carrera discurre por asfalto y la otra mitad por pista con piedras sueltas... de haber sabido esto, en lugar de llevarme las zapatillas de correr de verdad, me hubiera llevado las Asics Trabuco para no acabar con dolor en los metatarsos.

La carrera empezó lenta, de tal forma que a los 300 metros, miro el reloj y vamos a 5:30 el km. ¡¡¡Pero esto qué es!!! Me pongo a 4:30 y del pequeño tirón, me quedo solo hasta el km 2, donde me coge un grupo de cuatro corredores más. Ahora sí, ahora ya vamos a ritmos entre 4:00 y 4:10. Charlas, risas... ¿quién dijo que en cabeza la gente no habla? El grupo va bien, pero a mi el calor que a esas hora ya empieza a ser insoportable, me hace flaquear. Oigo los gritos de Syl desde la otra orilla del río.

En el km 24 me descuelgo del grupo, lo hago más que nada porque no puedo con el ritmo de 4:00 que han puesto, y viendo que queda mucha carrera, prefiero mantener un ritmo más cómodo. Aún así, hasta el km 26, voy haciendo la goma... me descuelgo, los vuelvo a coger, me descuelgo, los vuelvo a coger... así hasta que a unos 500 metros de la segunda entrada en el pueblo, los dejo definitivamente, aprovechando el avituallamiento. Hace muchísimo calor, Tengo muchísima sed... me bebo esa botella de agua de un tirón, y la tiro con rabia al suelo, sé que ya no voy a poder coger al grupo de cuatro corredores que van delante de mi, y lo peor, que lo voy a pasar fatal los 16 km que aún me quedan. Decido retirarme allí, en el pueblo, que luego no hay posibilidades. Teresa me dice que siga, y yo, arregañadientes, le hago caso. Los 6 km siguientes hasta el 32 son un infierno... carretera recta, carretera recta... carretera recta... sol, sol, sol... calor, calor y más calor... Pero a falta de 10 km y de una forma inexplicable, cuando pienso que no puedo más... me vengo arriba. Sin darme cuenta me vuelvo a poner a ritmos de 4:05/4:15 Entro en meta encontrándome muy bien. Hago 5º de la general y 1º de mi categoría. Syl entra la primera de las chicas.

Ducha en las casas de los vecinos, aquí ya terminé de flipar del todo.

Entrega de premios peculiar (para todos lo mismo. Algo que me parece genial). Trofeo, camiseta, pastas y diploma. Comida gratuita en el campo junto al río: arroz con verduras, tortilla de patatas, melón, infusión, pastas, chupito de miel. Y todo, incluida la carrera, por un coste total de 0€

Me volví, y no por el coste de la carrera, sino por un tema general, con unas sensaciones inexplicables, sabiendo que había corrido un maratón único e irrepetible.

Desde aquí mi enhorabuena a todos los que organizaron y se preocuparon porque la carrera saliera perfecta, en especial a Gabriel. Gracias a todas las personas de Báscones de Ojeda. No quiero olvidarme de toda la gente que nos acompañó, y toda la gente que conocí del foro y que no nombraré por miedo a olvidarme de alguno.

Fotos

Maratón del Boedo. Los últimos románticos (Merak)

18 de agosto de 2009

 
 

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