40kms y 2339 metros ascendentes. De Galtur a Scuol.


Nos ameniza la salida el del "keep on running" en directo. Poca pinta tenía el tío de ir a levantarse tan temprano...pero allí estaba, con cara de sueño y todo, cumpliendo como uno más (bueno, para cantar...que para corretear ya estabamos otro tipo de locos).

La salida aunque ya picando para arriba, se hace bastante llevadera. Los primeros 10kms hasta el V1 no son duros, ya que se suben unos 500m por asfalto. Corremos, andamos, charlamos con Jaume unos ratos, Josef y Roberto otros y con 20' de sobra llegamos al V1 sin contratiempos. Allí paro a mear y estando tras unas rocas, se me aparece una mujer de otro equipo mixto, llorando. Intento hablar con ella (era alemana y no nos entendíamos ni patrás) y me explica que no va a poder seguir porque se encuentra muy mal y no para de vomitar y de tener diarrea (los gestos me lo dejan claro). Le digo que reduzca el ritmo, beba mucha agua y descanse allí un poco...A nosotros se nos acaba la cháchara (ya estaba Miguel por allí haciéndome arrear con un plátano a medio atragantar) y tenemos que irnos. Me da pena dejarla así, pero no puedo hacer nada. (al día siguiente nos animaron en la salida, por lo que ya supe que habían tenido que abandonar).

Tras salir del V1, nos queda la parte dura de la subida hasta el primer pico de 2768m, que se hace pesada del copón, pero nos alegramos mogollón cuando al llegar arriba vemos a Nico, chillándonos como siempre "viva España" y cantándonos "tengo una camisa negra" en spanalemanish. Nos hace una foto en la mismísima frontera con Suiza, que la marcaba una señal y se baja a la misma vez que nosotros (aunque él con la bici cargada a la espalda...¡¡¡esta gente es para alucinar!!!).

Yendo los 3 entre pedruscos y caminales pequeñitos, ahí va doña esquiadora (yo) con los bastones, que se resbala y pega un leñazo, por el que acaba acostada sobre una piedra en plan "cuando calienta el sol aquí en la playa". Tal como dijo Miguel, no me dolía nada excepto la dignidad; de ahí que el mamón, no parase de reir (sobre todo porque en hostiazos, ya íbamos empates 2 a 2).

Cuando miramos el road book y vemos lo que nos falta hasta el V2, donde dan 5h, no nos queda otra que espabilar. Lo mejor de la etapa era que ése era el 2º y último tiempo de control, por lo que a partir de ahí, ya podíamos seguir con más tranquilidad hasta meta.

Bajamos casi 800 metros y volvemos a subir otros 200 o así y con 13' de sobra llegamos al V2 ( probablemente el lugar más bonito para un avituallamiento, de toda la carrera). Vaya vistas, vaya asientos, vaya bareto que había allí y vaya zampada que nos pegamos (mesa y mantel)...pan con jamón y pan con queso (a parte de lo de todos los días, barritas, sandía, naranja, melón, plátano, frutos secos). Josef nos deja dinero y nos compramos 2 coca-colas (que nos ponen en vasos de medio litro). Descansamos, reímos, grabamos, charlamos y por fin, tras media hora de parada, decidimos que aunque nos quedaríamos allí a vivir, hay que seguir para adelante.

Salimos de allí junto a una pareja de chicos ingleses, nosotros inflaos como globos de tanta coca-cola y más despistaos que una mona. Vamos delante, ellos siguiéndonos...y para medio minuto que no tenemos a nadie a la vista, arreamos por donde no toca y nos equivocamos de camino. Para nuestra suerte, aparecen por allí en lo alto unos paseantes montañeros que nos empiezan a chillar y a hacer señales avisándonos de que nos hemos equivocado. Los ingleses se cagan en nuestras muelas (de buen rollo, riéndonos los 4) y vamos de vuelta al V2 para reconducirnos.

De nuevo nos toca subir a tope hasta el 2º pico de 2798m, que es mortal...y si a eso le unes que los ingleses en ese momento van delante y que no paran de tirarse pedos y eructos (y nosotros muriéndonos de la risa), pues ya, ni te cuento...¡¡¡no subíamos ni a empujones!!!...

Uno de los eructos, que me lo tragué yo enterito, de hecho casi me hizo vomitar...porque el tío soltó un olor a salami de apaga y vámonos!!!...Cuánto se pudo reír Miguel de mi!!!...

Todavía hoy sigo sin entender como estos dos no se cortaban nada (solo uno de ellos se dignó una vez a girarse y decir "sorry" después de arrearse un super pedo). Les sacamos el apodo de "los gorrinos" (por motivos obvios), pero la verdad es que fueron causantes de muchísimas de nuestras risas el resto de etapas (eran unos personajes).

Llegamos con ellos hasta la cima (km28) y a partir de ahí, que ya viene la bajada, Miguel para a mear. Veo que ya nos van a alcanzar y le chillo..."corre, espabilaaaaaaaaaa...que vienen los gorrinos!!!!!!!!!!". La bajada era cañera cañerísima, pero por no tener a esos dos tras los talones, empezamos a bajar a toda castaña (dándome yo un par de hostiazos más, como no y uno de ellos por una hierba resbaladiza que me hizo bajar en plan tobogan). Syl 4 - Miguel 2...ya iba en cabeza!!!...toma campeonísima!!!!!!!!!

Los últimos kms, que son por asfalto, los vamos corriendo rápido pero sin parar de dar grititos de dolor por las rodillas (cada uno la suya). Cuando ya vemos a Tere esperándonos a 1km de meta (ese aviso nos dió y 1km me sonó a 1000!!!), cuando vemos que por fin el forerunner marca el 39 y pico, cuando empezamos a bajar por los adoquines que ya nos informaron estaban en el final, cuando giramos una curva y vemos el arco de meta por fin, tras 8h40...en ese momento...justo en ese momento, supe que la transalpine ya iba a ser nuestra. No tengo explicación, pero lo supe. Intuición femenina.

4ª etapa. La felicidad multiplicada por 4. Cada día, más felices.


Ps: mis fuerzas estaban llegando a su fin...por culpa de los nervios, ni era capaz de dormir más de 2 horas cada noche, ni de comer en los avituallamientos, ni de cenar bien en los camps (solo lo que me obligaba Tere, que me hacía de mamá). Mis ojeras llegaban a los pies y pedí ayuda al amigo Roberto de Madrid (que le llamabamos "el pastis", porque llevaba de todo). Me dió un relajante muscular para el resto de noches. Fue una risa tomarlo por primera vez junto a Miguel y Tere, tras la sesión de los masajes de ella y el repaso de la siguiente etapa con él...pues la sensación de borrachera fue total...y aún hoy, no sé ni como fui capaz de llegar por mi propio pie a mi habitación...¡¡¡cacho colocón pillé!!!.


 

Transalpine 4ª etapa (Syl)

21 de septiembre de 2009

 
 

Siguiente >

< Anterior