39,5kms y 1335 m ascendentes. De Scuol a Mals


A pesar de los kms, esta etapa era para corredores y eso nos llevó a salir con muchas ganas. El hecho de empezar por primera vez hacia abajo (hasta el km 6,5), tenía su aquel y su más allá...¡¡¡qué disfrute de kms, qué relax y por una puñetera vez...qué fácil!!!...


El v1 estaba en el km13, así que tras 600 metros de subida preciosos, en los que la compañía de Joan y Jaume la hizo muy amena, llegamos al avituallamiento con 40' de sobra. Allí, Miguel y yo, damos buena cuenta de la sandía...(joder!!...desde el 4º día que descubrimos que estaba tan buena, no teníamos más que devoción por ella...sobre todo Miguel, que cada vez se chimpaba más de 7 trozos...¡¡¡cara sandía tenía el tío al final!!!).


Los siguientes 10 kms hasta llegar a la única cima del día (2315m), fueron, sin duda alguna, los más impresionantes de toda la carrera. Qué maravilla de paisajes, qué alturas más vertiginosas, qué recovecos entre rocas tan húmedos, oscuros y bellos...me faltaban ojos para abarcarlo todo (los cochinos fijo que iban sobraos; de ojos abiertos, me refiero)...alucinados íbamos por ese caminito de medio metro con su cuerdecita lateral protectora. Qué bonito por dios!!!...era ese tipo de paisaje que no te cansarías de mirar durante horas.


Al llegar arriba, caminamos un poco mientras vamos estudiándonos el road book y así ver las pendientes de las bajadas (nuestras rodillas ya estaban acojonadas) y cuando vemos que tras calentar un poco, los dolores remiten y nos permiten corretear, damos rienda suelta a los cuádriceps y gemelos y empezamos el disfrute total.


Corremos a toda castaña hasta el V2, donde llegamos con mucho tiempo de sobra. No nos entretenemos demasiado, aprovechando que las rodillas deben haberse despistao y seguimos como alma que lleva el diablo. De vez en cuando le voy diciendo a Miguel que no me acelere tanto; él dice que el ritmo lo marco yo...(y un huevo!)...y cuando menos me doy cuenta, ya me lleva a menos de 5' el km. Imaginaos cuanto marcaba yo el ritmo, que no me podía parar ni a beber de la camel...y mucho menos a mear (de hecho, me río al recordarlo...la última meada de esa etapa, la tuve que hacer de pie, porque ni tiempo tuve de agacharme...¡¡¡que sino perdía a Miguel entre los bosques!!!...el jodido Robin Hood volador!!!).


Los últimos 5 kms que son por asfalto, se hacen pesados de la hostia, ya que la etapa era teóricamente de 37kms y resultó tener 2,5kms más. Eso, cuando llevas 6 días corriendo, es como ir a Perú y volver a la pata coja...El "su puta madre" en ese tramo se me escapó media docena de veces fijo...Tenía que haberlo aprendido en alemán, así, el jefe de carrera también me habría entendido.


Ps: llegamos a meta en 5h35. Tere nos espera mostrándonos un paquete de papas y una bolsa de pipas que nos ha comprado...¡¡¡nada como que te reciban de la mano con tus caprichos!!!.

Pasamos un resto de tarde muy agradable, comiendo de todo, charlando con Samy, Lidia, Ander y Jose, dándonos masajes de pies en agua y viendo llegar un montón de gente, que ningún otro día conseguimos adelantar. Máquinaaaaaaaaasssssssss!!!!!!!!!!!




 

Transalpine 6ª etapa (Syl)

24 de septiembre de 2009

 
 

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